Negocios exitosos que iniciaron con menos de US$150

Primera Parte

Talento y olfato para leer el mercado es la clave

Si le dijeran que con 800 lempiras puede comenzar un negocio, ¿Qué pensaría usted? Probablemente crea que esto no es posible.

Pero sí hay personas emprendedoras que tuvieron una visión y la concretaron y lograron el éxito. Y no necesitaron ni endeudarse con un banco ni comenzar con una gran empresa.  La clave no solo está en tener la idea y materializarla, sino tener el olfato del negocio y del mercado objetivo.

The Wall Street Journal (WSJ) hizo una investigación que demuestra que se puede tener éxito en los negocios.

“Decidimos investigar si es posible lanzar una iniciativa empresarial por menos dinero de lo que la gente piensa. Muchísimo menos. Buscamos a empresarios autosuficientes que comenzaron sus empresas en años recientes sin gastar más de US$200”, explicó el artículo.

En este sentido, el medio puntualizó que las reglas eran que los empresarios debían pagarse un salario a sí mismos o reinvertir las ganancias, así como tener planes de seguir como empresarios.

Si tiene buen olfato para los negocios, lo mejor es que no se quede con la idea. Busque la manera de llevarla a cabo.

“¿Qué descubrimos? con creatividad, compromiso y capacidad de resistencia un emprendedor puede convertir una pequeña inversión en un negocio admirable”, destacó WSJ.

“Las historias que encontramos tienen mucho en común. El trabajo duro es un ejemplo. Si no tiene mucho para invertir, prepárese a dedicar más tiempo y energía”, remarcó el medio.

Asimismo, aseguró que los avances tecnológicos han resultado de gran ayuda para los emprendedores. Tal es el caso de las páginas web de calidad profesional y sistemas de correo de voz, que pueden acelerar las ventas y darle una mejor imagen a una empresa nueva.

Los negocios que lo lograron se los publicaré en la segunda y tercera parte.

¿No controlas tus compras? Aquí unos consejos de película

Por Luz Virginia Bueno

Cuando de comprar prendas se trata puede haber diferentes gustos: algunos se enloquecen por los zapatos, otros por las carteras o lociones y algunos más, por pantalones o camisas, como yo.

Aunque me diga que no necesito nada, a veces me dejo llevar por una moda o un color. Y otras veces simplemente ingreso a una tienda de ropa mientras espero a alguien en algún centro comercial o por acompañar a alguna amiga. Grave error, siempre salgo con algo de allí.

No he encontrado hasta ahora la fórmula  para dejar de comprar, sin embargo, un punto a mi favor es que no me endeudo con mis tarjetas de crédito, lo pago de contado, lo malo de esto es que ese dinero podría ahorrarlo o invertirlo en algo productivo.

Hay personas que suman deuda sobre deuda en su tarjeta de crédito por hacer compras y gastan mucho más de lo que ganan

Aunque los hombres son consumistas, las mujeres lo somos más. De hecho, en los centros comerciales la mayoría de las tiendas son para las mujeres. ¿Sí se han fijado, verdad?

Hay personas que pueden enloquecer y darlo todo por una prenda. Yo no soy así, pero hay muchas otras que sí lo son. De hecho le comenté a mi amiga Yuliana Valladares, una experta en finanzas,  sobre este tema y me sugirió ver la película Confessions of a Shopaholic , en español,  Loca por las compras. Se trata de una periodista (como yo, ¡qué casualidad!), que se endeuda con todas sus tarjetas de crédito  y debido a eso pierde su trabajo. Hasta tiene que ir a un grupo de adictos para rehabilitarse.

Yo no quisiera llegar a eso, imagino que ustedes tampoco, por eso es importante hacerse unas preguntitas (yo ya me las hice) antes de hacer esas compritas tan necesarias que realmente no lo son:

1.- Vaya a su armario y seleccione la ropa que realmente usa y vea cuanta ropa solo se puso una o dos veces. ¿Qué significa eso? Pues que no las necesitaba, ni siquiera le gustaban mucho, pero se las compró por impulso.

2.- Esas prendas que están allí sin usar, calcule cuanto suman!

3.- Hecho lo anterior, respire profundo y haga un análisis. ¿Piense porqué compro esa prenda? ¿Realmente la necesitaba? Luego pasemos al siguiente punto:

4.- Haga una lista de lo que realmente necesita, cosas que se vas a poner a diario o para tenerlas para ocasiones especiales.

5.- Hacer un presupuesto ayuda mucho. Sí se propone no salir de el cumplirá sus metas, tendrá más para ahorrar y menos para desperdiciar.

6.- Compre solamente aquella prenda que le fascine y que necesite. Si alguien le sugiere que la compre porque le queda bien y Ud. no está convencida, mejor no la compre. Acabará mal. A veces compramos por moda aunque ya tengamos ese color para combinar, mejor reflexionar en ese punto.

7.-Si Ud. es de las que se pone solo lo que combine, mejor no compre prendas que sean de colores complicados y que no tenga con que ponérselas, porque regresará a la tienda a buscarle combinación y por ende a gastar más.

8.- No compre solo por comprar. Anímese pensando en cuanto se va a ahorrar. Y si quiere hacer un mejor ejercicio, meta a una cuenta de banco ese dinero que iba a gastar cada vez que sienta la tentación de comprar. O anótelo en una libreta y al final de mes haga la suma de cuanto le hubiera salido en su tarjeta de crédito.

9.- Saber elegir prendas y accesorios que combinen con todo puede ser clave: Un collar plateado, dorado, blanco o negro le pueden servir para diferentes ocasiones. Igual una blusa, pantalón o vestido negro, siempre sacan de apuro. Combinándolo con diferentes accesorios lucen como si no fueran los mismos.

10.- Lo mejor de todo es que además de ahorrar dinero, puede tener la conciencia tranquila. La sobriedad también tiene su punto, hay que disfrutarla. Y como en la película, dígale adiós a los maniquíes de las tiendas y con una gran sonrisa sabiendo que no cayó en la tentación.

Espero que le sean de utilidad estos truquitos que mas que todo nos llevan a reflexionar en que no vale la pena gastar nuestro dinero en tanta ropa, carteras o zapatos que ni nos ponemos.

Usando sabiamente la tarjeta de crédito

Por Javier Mejía*

¿Cuántas personas ha usted  escuchado quejarse por sus tarjetas de crédito? ¿Será usted una de esas personas? Realmente es paradójico escuchar que tantas personas se quejan por sus tarjetas de crédito, al mismo tiempo que vemos que cada día centenares de estos instrumentos financieros son entregados a nuevos usuarios o son renovados a antiguos usuarios. La razón del lamento por el uso podría eliminarse fácilmente si respetásemos algunos principios básicos.

En primer lugar deben tenerse en cuenta y seguirse casi religiosamente las fechas de pago y de corte de sus tarjetas. Lo primero para realizar los pagos preferiblemente antes de la fecha establecida, lo cual le quitará la angustia subsiguiente de las llamadas de cobro de la empresa emisora; lo segundo para establecer un plan en el cual usted calculará fríamente cuándo debe pagar, lo cual dependerá si usted hizo el gasto antes o después de la fecha de corte.

En segundo lugar, usted debe recordar que el pago con la tarjeta se convierte en un préstamo con altos intereses, si usted no paga la totalidad del importe gastado antes de la fecha establecida. Eso significa que al gastar con la tarjeta usted debe ser previsor, sabiendo si su flujo de efectivo le alcanzará para pagar el total gastado. Es aconsejable que si usted descubre que sus ingresos no alcanzarán para realizar el pago total, usted se abstenga de utilizar su tarjeta por más de aquella cantidad que usted podrá pagar.

Si usted se ve forzado, por las circunstancias, a utilizar la misma por una cantidad mayor que la usted puede cubrir en su totalidad para la fecha de pago, entonces realice el mayor pago posible para cuando llegue ese día, y no se deje seducir por la tentación de realizar sólo el pago mínimo. Salga lo antes que pueda de esa obligación, para mantener una correcta disciplina financiera en el corto plazo.

Por último, no olvide revisar cuál es la tasa de interés que su banco le está cobrando por el uso de la tarjeta. Hay instituciones en el mercado hondureño que tienen tasas de interés más accesibles que otras, y eso debe ser tomado en cuenta por usted al momento de decidir cuál tarjeta utilizar.

Hacer un uso sabio de nuestras tarjetas, nos dará credibilidad ante las instituciones financieras, pero sobre todo nos dará tranquilidad y estabilidad financiera.

*Director de Gerencia de Negocios de la UTH y director ejecutivo de MBA Consulting Group.

*Artículo publicado originalmente en Martes Financiero, Diario Tiempo,  el 20 de julio

Mujeres que trabajan

En los últimos años, las mujeres han dejado la casa para salir a trabajar y contribuir con la economía del hogar

Muchas gracias a todas las personas que han estado visitando el blog, aun sin tener nuevas entradas. A partir de hoy lo retomo y los animo a dejar comentarios para sugerir temas.

El post de hoy lo tomé de Martes Financiero, el suplemento de Diario Tiempo. Este artículo fue escrito por el máster Javier Mejía, un destacado profesional de la economía y finanzas y una excelente persona, además, quien también es director de Gerencia de Negocios de la Universidad Tecnológica de Honduras.

Por Javier Mejía

Hace unos cuarenta años la mayoría de la masa laboral en Honduras era del sexo masculino; en tanto las mujeres se dedicaban a las labores de la casa exclusivamente, dependiendo de los ingresos de su esposo para el sostenimiento del hogar. Pero en las últimas décadas esto ha cambiado de una manera radical, llevando a la mayoría de las mujeres a ser fuertes aportantes para la economía familiar.

En este punto del cambio que se ha operado en la fuente de los ingresos de la familia, y debido a que ha provocado ciertos desajustes entre la pareja,  es necesario recomendar algunas cosas a las mujeres que trabajan:

En primer lugar recuerde que a pesar de ser aportante a los ingresos, esto no significa que usted debe entregar su cheque quincenal o mensual a su esposo. El tener la libertad de tomar decisiones en relación a como usted usará el dinero es un elemento fundamental para el desarrollo de usted como mujer. No permita que otra persona, a pesar del amor que usted le tenga, le coarte esta libertad y ese derecho.

En segundo lugar debe recordar que de este dinero que usted recibe, siempre es conveniente que dedique una porción para el ahorro. Los especialistas recomiendan que esta sea de al menos un 10% del total. Esto se convertirá en un fondo para emergencias, el cual, si no se dan las emergencias, usted podrá utilizar para una inversión en el mediano plazo.

Por último, recuerde que aunque usted es parte fundamental de las finanzas familiares, siempre debe pensar en que una parte de ese dinero puede dedicarlo a su desarrollo personal. El hecho de trabajar por obtenerlo le da ese privilegio especial, de destinar parte del mismo a usted, lo que le dará la opción de crecimiento profesional o simplemente el placer de la autorrealización.

El antiguo precepto bíblico habla precisamente de este tipo de mujeres: “El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias… con voluntad trabaja con sus manos… considera la heredad y la compra… ve que van bien sus negocios… esfuerza sus brazos… y se ríe de lo porvenir…” Ojala usted, amable lectora, sea de este tipo de mujeres.

Formato de presupuesto mensual personal en excel

 

WordPress no permite subir archivos como este, asi que en este link subi el archivo, espero que les sea de utilidad. Presupuesto mensual personal

4 Razones para hacer un presupuesto

Un presupuesto personal es un plan que contempla los posibles gastos que realizarás en un período de tiempo; por ejemplo, un mes. Muchas personas creen que hacer un presupuesto personal es una tarea innecesaria, por lo que simplemente tienen un control “mental” de sus ingresos y gastos. Pero no es una tarea innecesaria. 4 razones por las cuales deberías realizar un Presupuesto Personal: 

 

  

Es importante que cuando haga el calculo de sus ingresos y egresos sea realista.

1. Hacer un presupuesto libera tu mente: 

Si pones en papel tu plan de gastos del mes y lo visitas cada cierto tiempo para mantenerte en el camino correcto, te librarás del estrés de estar recordando cuánto quieres gastar en cada cosa, a cada momento. Aparte, tu mente no es muy confiable para este tipo de cosas.  

2. Es un ejercicio de disciplina: En casi cualquier meta que te pongas, necesitas disciplina. La libertad financiera no es la excepción. Y si crear un presupuesto es algo que te ayuda a practicar la auto-disciplina y al mismo tiempo a acercarte a la libertad financiera, debes hacerlo. 

3. Te ayuda a tomar decisiones: Tu presupuesto es un plan. Será como el plano de una casa; te ayuda a tomar decisiones importantes porque sabrás cuál es el impacto de cada una de las opciones entre las cuales debas decidir. 

4. Controlas al dinero y no el dinero a ti: Esto es un efecto del punto anterior. Ya que tienes una herramienta para tomar las decisiones estás en total control del uso que le darás a tu dinero, por lo que podrás usar al dinero como mejor te parezca y evitarás estar en una situación en la que no puedes comprar o gastar en algo porque no tienes dinero. Ahora que ya estás convencido de que crear un plan de gastos es una buena idea te sientas a escribir tu presupuesto. Contemplas todos los gastos que sabes que son importantes porque debes pagarlos en determinada fecha. Creaste un documento que contempla todo. Excelente. Al final del mes, organizas todos los recibos que lograste encontrar (muchos otros se perdieron en algún momento), concilias tu cuenta bancaria, sumas todo y te das cuenta de que no gastaste lo que tenías planificado en cada categoría. De hecho hay grandes diferencias. Aparte, hay una buena parte de tu ingreso que no sabes en qué te la gastaste. Y si tuviste suerte, tienes un “sobrante” de efectivo. Si no tienes tanta suerte, te hace falta dinero para pagar algo importante. ¿Dónde estuvo el error? 

7 Consejos para hacer un Presupuesto que sí Funciona

1. Hazlo en papel. O en una hoja electrónica, o algún programa que te sirva para esto. Recuerda que hacerlo en papel libera tu mente. En general, no importa el medio en el que lo hagas siempre y cuando sea un medio que puedas revisar constantemente para mantenerte en el camino correcto. Así que hazlo como te sea más útil, pero no puedo enfatizar esto lo suficiente: Hagas lo que hagas, no lo mantengas en tu cabeza. Un día puedes perder la cabeza y no querrás perder también tu presupuesto. 

2. Está bien equivocarse. Muchas personas piensan que no se puede hacer un presupuesto que sea 100% correcto y que esto es un gran problema. Y es cierto, es extremadamente difícil hacer un presupuesto que sea absolutamente correcto, pero eso no es un problema. De hecho, es totalmente aceptable si tu presupuesto no refleja la realidad absoluta de lo que vas a gastar en el siguiente mes. Cuando estás realizando tu presupuesto estás estimando cuáles serán tus ingresos y tus gastos en diferentes categorías y siempre existirán diferencias cuando llegue el momento de realizar esos gastos. El objetivo es reducir tanto como se puede el error en las estimaciones. Esto lo lograrás con el tiempo. Recuerda que el presupuesto es como un mapa. Vos sabes que el mapa no es lo mismo que el terreno. 

3. Planifica y registra tus gastos. Tu Presupuesto Personal debe estar separado en dos partes: el plan de gastos y el registro de gastos. El plan es la estimación que haces inicialmente. El registro de gastos es un listado de todas las entradas y salidas de dinero que llevas hasta ese momento. Es importante que actualices tu registro de gastos frecuentemente. Tan frecuentemente como te sientas cómodo, no tiene que ser un estorbo para el resto de actividades pero tampoco lo dejes para final de mes. 

4. El presupuesto no es la ley. De nuevo, recuerda que el presupuesto es una guía. Si en determinado momento tienes una oportunidad valiosa de inversión que no puedes dejar pasar, tu presupuesto no debe ser un obstáculo. De hecho, tienes que usarlo como una herramienta para evaluar cuál es el impacto que tendría en tu flujo de efectivo ese gasto o inversión, y si realmente vale la pena. 

5. Siempre asigna un monto para tus ahorros o inversiones. Esto se basa en la recomendación de que debes “pagarte primero”. Esto significa que siempre debes tomar cierta parte de tus ingresos para ti mismo, para ahorrarlos y crear un “colchón”, o para invertirlo en alguna actividad que te genere más ingresos. No debes confundir esta categoría con el “dinero libre”, que se explica a continuación. 

6. Si es posible, quédate con “dinero libre”. A diferencia del dinero que siempre te pagas a ti mismo para ahorros o inversiones, el dinero libre es opcional. Esta categoría de gastos se refiere al dinero que tendrás disponible para algunos gustos esporádicos: salidas al cine, a comer, un regalo inesperado, etc. Debes ser consciente de tu situación financiera en general y reducir lo más que puedas esta categoría si tienes otros compromisos más importantes que no son opcionales, por ejemplo, pagar tu tarjeta de crédito, la cuota de un préstamo, etc. 

7. Tu presupuesto muere, cuando nace el siguiente. Al final de cada mes tienes que decidir qué hacer con todas las diferencias que encuentres entre lo que asignaste en el presupuesto y lo que registraste como gastos. Debes asignarlas en alguna categoría del presupuesto del mes siguiente, para no perder la continuidad de tu presupuesto. Conclusión Hay muchas razones por las cuales hacer un presupuesto y aplican para casi cualquier persona. Hacerlo es en realidad más fácil y útil de lo que parece en principio. 

Pero si aún no estás convencido de que hacer un Presupuesto Personal es lo tuyo o de si realmente tendrá algún beneficio, sólo te queda una opción: inténtalo y evalúa los resultados tu mismo. Puedes intentarlo sólo como un ejercicio mental: Piensa, ¿qué sería mejor experimentar: un mes en el que tienes un plan y un registro de lo que sucedió con tu dinero, o un mes en el que no sabes si puedes gastar o no en algo, cada vez que sacas la billetera? 

Aunque es recomendable que hagas el ejercicio en la realidad, el simple hecho de considerar las diferencias mentalmente puede darte una luz sobre lo que más te sirve si estás en busca de la libertad financiera. Si quieres hacerlo en la realidad, puedes probar ambos enfoques: Durante un mes simplemente “vete con la corriente” y en el siguiente crea un presupuesto de tus gastos. Si ya realizas algún tipo de planificación seguramente sentirás la necesidad de planificar tus gastos durante el mes sin presupuesto. 

Probablemente resultes haciéndolo inconscientemente en tu mente y notarás que existe realmente una necesidad de planificación. En cambio, si nunca o casi nunca haces un presupuesto sentirás la mayor diferencia en el mes con presupuesto. Simplemente debes esperar al final del mes para analizar en retrospectiva cuáles son los beneficios de haberlo hecho. Aún si, por cualquier motivo, decides que estás mejor sin un presupuesto, al menos habrás aprendido cuáles son tus razones para actuar de tal forma y por qué es más útil para ti. Así que en cualquiera de los casos, no pierdes nada. Inténtalo.

Felices fiestas!

Hoy es Nochebuena y manana Navidad… lo que sigue sin excesos por favor… Mi deseo para ustedes es que pasen unas felices fiestas, lo mas bonito de esta epoca es el deseo de estar y compartir con la familia y amigos.

Y claro, de no excederse en Navidad depende mucho tener un muy buen anio nuevo. Espero que el 2010 sea de grandes exitos y que sus planes financieros sean bien manejados y que se hagan realidad. Espero de alguna forma poder contribuir a que se hagan realidad con algunas sugerencias y temas que estan planeados para el proximo anio.

Haga sus planes desde ya(bueno, en enero), poniendose metas a corto mediano y largo plazo, pero sea realista a la hora de hacerlo para que pueda alcanzarlo.

Calcule su ahorro

Si entre sus propósitos para 2010 esta el de comenzar a ahorrar, es importante, como cualquier meta que se proponga, que sea realista. No planee ahorrar más de lo que realmente podrá, porque no cumplirá sus metas.

Es mejor que se ponga una meta baja y alcanzable, por ejemplo, planee ahorrar 500 lempiras mensuales, pero si ve que puede ahorrar más, mucho mejor y sume esa diferencia.

Porque si planea ahorrar mil, pero un mes si pudo, el otro mes solo 500 y el siguiente solo 800, entonces al final la cantidad que usted pretende ahorrar en determinado tiempo no será alcanzada.

Para saber en cuanto tiempo puede lograr una meta económica, puede utilizar una calculadora, ella le dará la opción para que introduzca la cantidad de dinero con la cual comenzará su cuenta, cuánto ahorrará mensual, cómo lo hará (mensual o quincenal) y la tasa de interés (pregunte en el banco o coopertariva de cuanto será el pago anual de  intereses) , para que la calculadora le haga la suma y al final usted sepa cuánto será exactamente lo que tendrá en cuenta.  Esta calculadora está en dólares, no encontré una en lempiras, pero usted puede hacer la conversión. Además, quizás hasta le convenga abrir una cuenta en esta moneda, ya que los expertos pronostican una devaluación para el siguiente año.

Este es un ejemplo de cómo hará su cálculo:

En este caso, el depósito inicial es de US$ 300 y la aportación mensual de US$ 25, el tiempo de ahorro son 12 meses a un interés de 2.5% anual (esta tasa no es efectiva, es nominal), que es lo que pagan algunos bancos por el ahorro en esta moneda.